jueves, 6 de octubre de 2011

La crisis: un problema actual.


Sale el sol, es por la mañana y una familia, como todos los días, se prepara para hacer sus tareas.
La madre se levanta y empieza a hacer el desayuno porque pronto se despertaran sus hijos para ir a la escuela.
El padre se prepara para ir, como todos los días, a su trabajo de capataz en una obra que se realiza cerca de su casa.
Todo parecía normal hasta que las cosas se torcieron.
Por la tarde, el padre de esa familia volvió a casa muy desolado, algo que él no esperaba había ocurrido.
A causa de la crisis habían recortado el personal y él era uno de los despedidos.
Todo se venía abajo, su mujer no trabajaba y ahora tenían que pensar en una solución para seguir y sacar a su familia adelante.
Los días pasaban y ese hombre seguía sin encontrar trabajo, no era el único que se había quedado sin trabajo y por ello era muy difícil encontrarlo.
Sus reservas escaseaban y pronto llegarían a no tener nada y por si fuera poco en las escuela cada vez les pedían mas cosas: materiales, libros de lectura… todo era un caos.
Lo que más temían acababa de pasar: se habían quedado sin recursos y ya no podían hacerle frente a las facturas que poco a poco se amontonaban en el fondo de un cajón.
Los días pasaban y la situación se hacía cada vez más insoportable, todo lo que antes no suponía ningún esfuerzo ahora se hacia muy cuesta arriba.
Cuando pensaban que ya no podría ir a peor vieron en la televisión un embargo. Era de una familia que llevaban meses sin pagar y por ello los habían echado de su casa.
El miedo les iba carcomiendo poco a poco y cada día que pasaba, cada llamada que recibían era una angustia atroz, el sólo pensar que ellos podían ser los siguientes no les dejaba ni dormir.
Sus familias sabían de su situación pero desgraciadamente no podían ayudarles como quisieran ya que ellos también estaban pasando por un mal momento aunque cada vez que podían, les llevaban algo de comida y alguna cosa así que les hiciera falta.
No sólo estaba el problema del dinero. A raíz de eso la madre y el padre de esa familia discutían por cualquier cosa, por insignificante que fuese.
La tensión se hacía cada vez más grande y cada vez más difícil de soportar ya no sólo entre los padres, sino los niños, que tenían que ver cómo sus padres discutían y ver cómo todo a su alrededor se desboronaba.
Los días pasaban y la cosa parecía no mejorar, el padre de familia seguía sin encontrar trabajo y la madre, haciendo todo lo posible, administraba el poco dinero que, con algunas horas de trabajo, ganaban para poder pasar por lo menos uno o dos días.
La cosa no era nada fácil y ellos no eran los únicos que estaban en su situación. Millones de personas estaban en su misma situación o peor incluso.
¡Por fin un golpe de suerte!, el padre había encontrado un trabajo, aunque no pagaban mucho era algo para empezar y volver a remontar y a tener la vida que antes tenían.
Las cosas mejoraban cada vez más y aunque no estaban del todo recuperados poco a poco lo iban consiguiendo. Ellos habían tenido suerte pero había muchísimas familias más que aún seguían con problemas.
Bueno, para este comentario teníamos que inventar una historia relacionada con la crisis, yo he elegido la de una familia con problemas ya que es lo primero que se me viene a la cabeza al pensar en ello.
Las fotos las he cogido de: http://www.elrevolucionario.org/rev.php?articulo1418, http://www.prensa.cl/chile-reacciono-mejor-crisis-economica-banco-mundial/,
http://blogempresarios.com/tag/crisis/.

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