domingo, 13 de noviembre de 2011

La revolución de las pepas.

Este Comentario que ahora voy a escribir es un poco diferente a todos los que he escrito antes en esta página.
Para poder realizarlo tuve que ir al teatro Miguel Mihura Álvarez en Medina Sidonia para ver una obra que, a las ocho de la tarde del viernes 11 de Noviembre se estrenaba.
Quedé con una compañera y un poco antes de que la obra comenzara nos encontrábamos en la puerta del teatro viendo cómo poco a poco empezaban a llegar gente de toda Medina para ver esta obra que estaba orientada en 1812, cuando los franceses intentaron expandirse por Cádiz.
Entramos en la sala y, viendo cómo la gente se sentaba en los sillones esperábamos impacientes a que la obra comenzara ya que, en el fondo de la sala, en el escenario, se podía observar cómo todo estaba preparado.
El escenario de esta obra tenía como objetos principales dos mesas junto a seis sillas a su alrededor, un poco más atrás, en uno de los lados se podían observar muchas hojas colgadas, incluso en la mesa se podían observar algunas, esto era porque ese escenario pertenecía a un taller donde se fabricaban cigarros.
De pronto las luces empezaron a disminuir hasta que toda la sala se quedó a oscuras. Todos estábamos perplejos cuando de pronto las luces iluminaron el escenario y cinco mujeres aparecieron, eran las que trabajaban en ese taller, se sentaron en las sillas y empezaron a hablar cuando dos mujeres más entraron en escena, una de ellas era la jefa de todas ellas y la otra muchacha era una de las nuevas trabajadoras que de ahora en adelantes sería la compañera de las otras cinco.
Una de esas mujeres, llamada Olimpia, defendía muchísimo los derechos de las mujeres en esa época y criticaba el que a las mujeres les pagasen la mitad de dinero que a los hombres trabajando mucho más que ellos y haciéndolo mucho mejor, todas hablaban y se quejaban y mientras trabajaban cantaban canciones hasta que la jefa llegaba y les reñía por hablar.
En uno de esos momentos la joven que, recientemente se había unido a su grupo, les confesó que estaba embarazada de un inglés y que él le había prometido volver a por ellos en cuanto pudiera. Todas se metían con ellas diciéndole que era una ingenua y que él no iba a volver, aunque en el fondo la querían y la consideraban una de ellas.
El tiempo pasó y en uno de esos días donde ellas estaban trabajando escucharon las campanas advirtiendo a la gente de que estaban bombardeándoles, se metieron debajo de las mesas y muy asustadas comprobaron que las bombas no habían hecho casi nada de daño ya que casi todas habían caído al mar.
Contentas empezaron a cantar y a burlarse por el fracaso.
Al tiempo su compañera les dijo que el inglés había vuelto y que se los iba a llevar,
Todas contentas por una parte y tristes al saber que no la iban a volver a verla se despidieron de ella, nunca habían pensado que ese hombre volviera.
Un día una de ellas llegó con un golpe en la cara, había sido su novio y todas enfurecidas por aquel acto aconsejaban a su compañera y le decían que lo dejara, pero ella estaba enamorada y decía que esa era la forma que él tenía para decirle que él también la quería.
Cuando la constitución fue creada ellas pensaban que por fin iban a tener derechos pero sus esperanzas no duraron casi nada, ya que seguían estando igual que siempre, aunque ellas seguían defendiendo sus derechos hasta que un día un guardia arrestó a cuatro de ellas por injurias, al tiempo fueron quemadas en la hoguera aunque eso no logró silenciarlas y murieron diciéndole que, aunque las callasen, habría cada vez más mujeres concienciadas. Al final sólo quedó una de ellas y la jefa que, muy tristes, seguían con el trabajo hasta que entraran nuevas trabajadoras.
Para mí la obra fue preciosa y me gustó mucho la expresión que todas tenían al actuar, lo hacían muy bien y se metían tan bien en su papel, que parecía que todo aquello estaba ocurriendo en ese mismo instante, el final no me gustó mucho ya que me dio pena de que las quemaran aunque desgraciadamente eso ocurría antiguamente.
Mientras esto ocurría, entre escena y escena aparecían Fernando VII y José Bonaparte contando cosas que estaban ocurriendo en ese instante.
Estuvo muy bien y no me importaría volver a verla de nuevo ya que es una bonita forma de saber lo que ocurrió antiguamente en este lugar.
La primera foto es de todas las mujeres, la foto es de:http://www.ocioen.com/la-revolucion-de-las-pepas-840-imagen y la segunda es una foto de la sala donde se realiza la obra, la foto es de:http://www.medinasidonia.es/ayuntamiento/areas-municipales/area-de-cultura/.

1 comentario:

  1. ¡Hola María Jesús! Muchas gracias por tus bonitos comentarios sobre "La Revolución de las Pepas! Nos alegramos enormemente de saber que no te importaria volver a ver la obra porque eso es señal de que estuviste a gusto e interesada, que es precisamente el efecto que nos gusta provocar en el público, especialmente entre los más jóvenes. Esperamos verte la próxima vez que actuemos en Medina Sidonia, o en cualquier otro lugar. Un abrazo de Labaranda Teatro

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