LAS ONCE REGLAS DE BILL GATES
Para empezar, Bill Gates es un empresario estadounidense cofundador de la empresa de software Microsoft, productora del sistema operativo para computadoras personales más utilizado en el mundo, Microsoft Windows.
Para empezar, Bill Gates es un empresario estadounidense cofundador de la empresa de software Microsoft, productora del sistema operativo para computadoras personales más utilizado en el mundo, Microsoft Windows.
Hace varios años, dio una conferencia en la famosa Universidad de Yale. En élla, expuso once reglas, en principio muy duras, pero necesarias para la vida real.
“La vida no es justa, acostúmbrate a ello”. La vida no es un camino de mariposas, ni un paseo por el campo. Sufrirás fracasos, tendrás pérdidas en tu familia. Es así, por lo que no tienes otro remedio que aceptarlo y en cada declive de tu alma, levantarte con más fuerza de la que caíste.
“Al mundo no le importa tu autoestima”. Nadie va a mirar por ti, sólo tú puedes cuidar de ti mismo. La gente espera que seas importante, espera que les sorprendas con cualquier invento revolucionario, pero cuando te sientas mal por cualquier cosa no estará ahí, no le interesará tu estado emocional o físico. Debes apreciarte y valorarte porque nadie lo hará por ti.
“No ganarás cinco mil dólares justo después de haber salido de la universidad ni serás vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos”. Las cosas cuestan, no son gratis, los títulos no se regalan, los títulos se consiguen. El dinero no crece en los árboles, el dinero se gana. ¿Cómo?, con varios ingredientes, entre ellos el sacrificio, el empeño y el trabajo. Cuando te propongas un objetivo, lucha por cumplirlo.
“Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe”. Los profesores te ayudan a descubrir nuevos mundos, te muestran la realidad de formas distintas, intentan ante todo que aprendas, intentan enseñar. No te quejes, fíjate en sus cualidades antes que en sus defectos, si piensas que son duros, espera a tu jefe, ese sí que no mirará por ti, no se preocupará y en el momento en el que no le sirvas, te despedirá sin compasión.
“Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad”. De hecho, es un trabajo al fin y al cabo, es una ocasión para salir adelante. Muchísima gente tiene que recurrir a este tipo de empleos para pagarse sus estudios y seguramente serán mucho más dignos que la persona que ve como sus padres se lo pagan todo sin mover un solo dedo. Cuanto más grande es la adversidad, más grandioso es el logro.
“Si metes la pata, no es culpa de tus padres”. Debes ser consecuente con tus acciones. Todo lo que hagas, tendrá consecuencia en la vida real. Aprende de tus errores y no olvides que son tropiezos provocados por ti y sólo tú puedes no fallar la próxima vez. Enfréntate a la vida y no te escondas de ella
La séptima regla te advierte de un derecho que posees y que no tienes que abandonar, éste se llama responsabilidad. En la vida, existen obligaciones. Tus padres no pueden ser responsables por ti, encárgate tú por tanto de serlo. Pasa de ser dependiente a ser independiente.
La regla número ocho trata de concienciarte sobre la notable diferencia que existe entre la escuela y la vida real. En la escuela, si se te plantea algún problema, allí aparecerá el profesor para guiarte ante él y para que lo soluciones sin aparentes dificultades. Ya quisiéramos tener tutores que nos guiaran por cada situación de la vida real. Lamentablemente no es así. Tú eres tu propio guía, no tendrás ayuda con los problemas. Aún así, afróntalos sin miedo.
La nueve. La vida no es como el colegio, no se divide en trimestres con su correspondiente evaluación y su período de vacaciones. Tendrás muy poco tiempo libre, y ese poco que tengas debe ser suficiente para encontrar un atisbo de armonía entre tanto estrés.
“La televisión no es la vida diaria”. La realidad es muy diferente. La gente corriente trabaja, sueña con algo, vuelve a trabajar y sufre por conseguirlo.
“Sé amable con los empollones”. Bueno, esta regla en mi opinión se puede suprimir. Pienso que es como un epílogo en plan cómico el que plantea Bill Gates en este caso, porque la amabilidad tiene que ser compartida. Tienes que ser amable con todo el mundo. Su condición, su forma de ser no debe ser de mucha importancia.
En general, observo cierto pesimismo en las reglas, la vida es dura sí, pero está prefabricada para disfrutarla. Hay que trabajar sí, pero también existen la diversión, la amistad, la alegría y con ésto, el simple placer de vivir. Yo, personalmente, pienso que no hay reglas que rigen nuestra existencia, puedes guiarte por éstas, pero no las sigas al pie de la letra, el único consejo que te puedo dar es que simplemente vivas la vida, aléjate de lo negativo, sé positivo, vive sin agobios, crea tu propio paraíso. El único obstáculo para triunfar eres tú mismo, no seas conformista y pelea por lo que quieres. Seguro que lo consigues. La vida es un constante anhelo de felicidad, es un sueño que consumar. Habrá impedimentos, obstáculos, alguna que otra desgracia, pero nunca por nada, dejes de soñar.
Este es mi comentario de esta semana. I hope you like it and see you ¡
No hay comentarios:
Publicar un comentario